Hiperbarroco
Juan Carlos Delgado
Galería Nueveochenta

3 de marzo – 5 de abril, 2016

En la obra de Juan Carlos Delgado coexisten diferentes preocupaciones asociadas a los valores conceptuales de la pintura y a los medios de representación de las imágenes, entendidas como metáforas del tiempo y como métodos de traducción de la memoria.

Su trabajo se desarrolla a partir de una serie de relaciones divergentes (la luz y la sombra, la vida y la muerte, lo terrenal y lo místico), asociadas a un conjunto de narrativas personales que se entrecruzan con hechos históricos y referencias a la historia del arte.

El proceso de creación de sus obras añade otra dimensión formal y conceptual a las piezas. Su lenguaje apela a lo simbólico de los materiales, estableciendo una correspondencia entre el sentido temporal de las obras y la evocación de lo espiritual a partir de la repetición y la reiteración de las formas.

En Hiperbarroco, Delgado utiliza diferentes referentes como la rosa, el venado, el amarillo, el mala budista o la cruz de malta por tratarse de símbolos que evocan significados asociados a la búsqueda de la espirtualidad y a la transformación del ser humano en su tránsito por la vida.

Asimismo, el artista explora la relación de la imagen con el soporte para mostrar la manera en que cambia nuestra percepción frente a la imagen, dependiendo de las características del medio en que son reproducidas.

Para esta muestra, Delgado articula procesos pictóricos de la imagen, a través de una estética basada en el claroscuro –donde a partir de la modulación entre luces y sombras–, Juan Carlos desarrolla complejas instalaciones que involucran desde retablos y portales tallados en madera, hasta sistemas semiindustriales, en los que el artista adapta tuberías, motores y mecanismos de congelamiento que absorben y condensan la humedad del entorno. La transmutación que atraviesan estas piezas, producto del engrosamiento del hielo sobre el cobre, sugiere una alegoría del paso del tiempo, y transforma una experiencia momentánea –la del espectador frente a la obra— en un efecto físico de la materia.

La imagen cambiante, que se traduce en los diferentes puntos de vista desde donde pueden ser observadas las obras, crea un no-lugar en la memoria de los espectadores, que siempre conserva un recuerdo inverosímil de la forma presente de los objetos.

En esta serie de obras, Delgado plantea una metáfora de la vida asociada a la deconstrucción de una memoria donde las imágenes se transforman y se desvanecen con el paso del tiempo.

Fotos por: StopArt   |   Textos:  Daniela Cortés  |   País: Colombia    |   Fecha de publicación: Marzo 10, 2016

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