Como un músico, un deportista o un mago, lo más sustancioso sucede en el estudio, en el campo de entrenamiento, o en el antes del espectáculo. Es en este espacio donde se permite la experimentación, el error y el fracaso, y para ubicarlo en algún lugar, concentrémonos en el medio. No es negro, ni blanco, y tampoco es gris, así coge velocidad, adquiriendo ritmo, y siguiendo esta lógica del ensayo, Margaritas se compone entre cciones, lo absurdo y lo coherente, fragmentándose en dos momentos –lo que ya existe y la mutación de lo que ya existe.

En este proceso, lo existente está representado en textos, imágenes y objetos, y su transformación es una continuación de éstas, en una secuencia de operaciones que parten de principios escultóricos, narrativos y performativos. Esto sugiere que el espacio de exhibición se usará como un taller, un campo de acción e improvisación, dónde el artista estará presente, articulando los dos momentos. Esta ruptura se comete deliberadamente para que la exhibición se mantenga en persistente acelere, elevando la temperatura, buscando calor y erosión, y sin la intención de concluir con algo terminado, el público es invitado para que pueda visitar constantemente la muestra.

Texto tomado de http://sketchroom.co/current/

 

Fotos por: Maria Isabel Restrepo   |   Textos:  Galería Sketch   |   País: Colombia   |   Fecha de publicación: Diciembre 23, 2015

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